Museos, Archivos, Patrimonio religioso,...

El patrimonio histórico y artístico requiere de prácticas de conservación muy específicas y exige poner el énfasis en la prevención del deterioro y no esperar a que se produzca el daño.

Si el riesgo existe o el daño se ha producido la solución que lo evite o repare no ha de ser causa a su vez de deterioro. Se ha de actuar siempre con el máximo respeto a los bienes culturales a proteger, conociendo su naturaleza y características y sabiendo que son bienes destinados a durar siglos. Sólo una actividad de protección ordenada y consciente asegura el éxito de una labor conservadora.

TSA ofrece: 

 
Joomla SEF URLs by Artio