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Las obras de arte sufren riesgo de degradación fruto de la actividad biológica (insectos, hongos, bacterias, roedores,...), por la acción de una temperatura, humedad relativa, luz inadecuadas, riesgo de desastres como inundaciones, incendios, ...
Partiendo de un enfoque preventivo TSA, SL pone a su disposición, además de nuestra dilatada experiencia en la conservación de patrimonio, un programa regular de vigilancia y control de riesgos que permite una detección precoz de cualquier factor ambiental o biótico causante de degradación, así como el establecimiento de medidas y tratamientos de conservación oportunos si fuera necesario. TSA, S.L. es especialista en Conservación Preventiva y diseña un “Programa de Preservación Permanente ” a la medida de las necesidades concretas de cada institución: Museos, Archivos, Bibliotecas, Patrimonio de la Iglesia,... Se trata de un conjunto de actuaciones con un enfoque preventivo planteadas en las instalaciones de exposición y depósito de bienes culturales/artísticos que configuran un servicio exclusivo desarrollado por TSA, SL. y que aporta soluciones reales y eficaces a los problemas de conservación. TSA, S.L. destaca por la cualificación técnica de su personal así como por su amplia experiencia en el cuidado de bienes de naturaleza tan singular como son los pertenecientes a nuestro valioso patrimonio cultural. Sólo la especialización en este tipo de bienes permite asegurar la correcta conservación en el tiempo de objetos tan delicados sin que la intervención sobre ellos genere más daños a futuro de los que se pretenden evitar. En este sentido TSA ha estado siempre a la vanguardia en técnicas de conservación desarrollando nuevos métodos y sistemas en la línea de evitar tratamientos tóxicos para las personas o dañinos para los bienes a conservar. Insectos xilófagos como la carcoma (polilla), las termitas; microorganismos como los hongos y las bacterias; ratas y ratones etc. conforman un panorama de riesgos biológicos que amenazan la integridad del patrimonio cultural y que es necesario vigilar y controlar de manera sistematica. Los bienes que conforman nuestro patrimonio cultural así como los procesos de restauración y la inversión que requieren pueden verse arruinados si no se tiene en cuenta estos factores de deterioro. Algo similar puede ocurrir fruto de la no vigilancia de los factores físicos o medioambientales como la temperatura, humedad relativa, luz visible, radiación ultravioleta, contaminantes, pH, etc... y problemáticas específicas como humedad de muros del edificio por capilaridad o de condensación , aireación, climatización, ... Imagínese una obra de arte como un cuadro en un museo, el retablo de una iglesia, o un conjunto de legajos en un archivo histórico que carezcan de un sistema de vigilancia y protección frente a los posibles causantes de un deterioro. Sin un programa eficaz, sistemático y fiable de conservación preventiva que periódicamente revise y corrija las condiciones de conservación todo este valioso patrimonio artístico e histórico corre el peligro de deteriorarse aceleradamente incluso sin que casi nos demos cuenta. De ahí la necesidad de integrar la política de conservación preventiva como una actividad más, quizá la má importante, de las instituciones que gestionan nuestro valioso y singular patrimonio cultural. TSA, SL presta habitualmente sus servicios específicos de conservación en la zona de País Vasco, Navarra, Cantabria, La Rioja, Castilla y León, Aragón, Asturias, Madrid...
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